El papa Francisco convocó ayer de manera oficial un Año Santo Extraordinario dedicado a la misericordia, una experiencia de renovación dirigida también a las diócesis de todo el mundo para ofrecer a la Humanidad «la vía del perdón y de la reconciliación». Jorge Bergoglio presentó su bula Misericordiae Vultus para oficializar el Jubileo que, tal y como avanzó el mes pasado, comenzará el próximo 8 de diciembre, cuando se derribe la Puerta Santa vaticana, y concluirá el 20 de noviembre de 2016.

Su presentación tuvo lugar en el atrio de la basílica de San Pedro y, acto seguido, el pontífice presidió las vísperas del segundo domingo de Pascua. «¿Por qué hoy un Jubileo de la Misericordia? Simplemente porque la Iglesia, en este momento de grandes cambios históricos, está llamada a ofrecer con mayor intensidad los signos de la presencia y de la cercanía de Dios», explicó.

Francisco señaló que «este no es un tiempo para estar distraídos», sino un periodo «para permanecer alerta y despertar en nosotros la capacidad de ver lo esencial». Un Año Santo, dijo, «tiene que mantener vivo el deseo de saber descubrir los muchos signos de la ternura que Dios ofrece al mundo entero y sobre todo a cuantos sufren».

Fuente: www.lavozdegalicia.es